El desprendimiento de retina es una de las pocas emergencias oculares en la oftalmología. Esto se da cuando la retina, que es la parte del ojo encargada de convertir la luz en imágenes visuales, se desprende, debido a que un desgarro en la misma que deja pasar liquido vitreo a el espacio subretinal, causando una perdida visual severa, inclusive la ceguera.
Esto situación tan trágica, se puede dar sin ningún previo aviso, sin dolor y en cualquier persona, independiente de la edad y el sexo. Todos podemos estar propensos a sufrir de desprendimiento de retina. Algunos factores que aumentan el riesgo de tener un desprendimiento son golpes en los ojos, la edad, la diabetes, la miopía y las cirugías de catarata previas.
Los síntomas previos a un desprendimiento pueden ser ver moscas voladoras, destellos luminosos o una imagen como cortina que cae sobre la vista y que baja la visión. Recuerde, NO duele. Si usted tiene cualquiera de estos síntomas puede estar en riesgo.
Pero la gran pregunta es, que podemos hacer al respecto si se esta en riesgo o si ya ha sido diagnosticado con un desprendimiento de retina. Si usted esta en riesgo, los que tiene que hacer es ir a un oftalmólogo con especialidad en Retina y Vítreo y que le realicen un examen completo de fondo de ojo con indentación escleral, con un aparato que se llama oftalmoscopio indirecto, una vez por año. Si el doctor le encuentra alguna lesión en la retina que pone en peligro al paciente, es necesario hacer un tratamiento con un láser de retina en el mismo consultorio del doctor.
Si usted tiene un desprendimiento de retina, ES UNA EMERGENCIA! Tiene que ser operado lo antes posible, ya que cada día que pase con la retina desprendida, esta se va muriendo poco a poco por falta de una oxigenación adecuada. No se espere ya que podría quedarse ciego. La única manera de tratar esta patología es a través de una cirugía. En los casos más localizados se puede sellar la porción rota, ocasionante del desprendimiento de retina, con láser y gas intraocular y dejar al paciente en reposo hasta la total adherencia de la retina. Generalmente el tratamiento se realiza en quirófano bien sea por cirugía clásica (colocando bandas de silicona) o bien mediante vitrectomía (extraer las membranas u opacidades vítreas con instrumentos de corte).
La recuperación visual depende de cuanto tiempo dure en operarse, pero rara vez se recupera el 100% de la visión. Lo más importante es tratarse a tiempo.





